Mueres. Aquí y en todas partes y estoy a punto de llorar pero no es por ello. Sé que no es. Es porque sé que yo también muero con cada pensamiento y que debería ser valiente para cruzar este mar.
Sí, soy increíblemente egoísta pero... ¿qué no te diste cuenta? La soledad me volvió mierda las prioridades. No sólo eso, también me confundió las ideas y aquel suicida que vive en mí empezó a existir en uno de esos largos días de aún más larga soledad.
(suspiro entrecortado) Ojalá pudiera decirte algo más y sin embargo la boca abre y cierra como pez asfixiándose y ya no hay palabras que decir. Sólo que ya nada me importa excepto el altruismo de tarde en tarde al ver la sonrisa de alguien y cómo me dice con entusiasmo 'Que Dios me la bendiga'... sólo para ver dicha ajena o ya no importa que quienes dicen estar aquí y allí para mí me dan sólo silencio.
Ahora puedes dejarme ir. Suelta mi mano y esparce mis recuerdos en el aire porque yo ya estoy empezando a olvidarte. Quienquiera que seas, déjame. Déjame a este lado de la carretera. Déjame llevarme el silencio y un cigarrillo a la boca mientras busco mi camino hacia la infinita llanura del mar entre mis párpados y mi nuca.
Y en cambio esto me recuerda a algo que yo misma escribí hace ya mucho tiempo, cuando alguna vez pude soltar alguna mano a la que estaba atada como si en ello fuera mi vida, a pesar de que el cuerpo que manejaba dicha mano no me diera más que un saludo cualquiera y se atreviera a tratarme como si fuera sólo una persona más. Cuando lo que yo quería era ser el universo. ¿Esto lo escribió Wolfe, o Mile? La verdad es que me da la impresión de que aquí están tan cerca como se supone que nunca están los alter egos ;)
ResponderBorrarSiempre un placer leerte.