martes, 21 de febrero de 2012

Otra respuesta muy casual a otra entrada inesperada

Algunas veces, ya sea en aquellas noches de crónico insomnio o en tardes calurosas me dan ganas de decir, decirte a ti (por más redundante y extraño que parezca), cosas que jamás han salido de mis labios o ideas que revolotean entusiastas en mi cabeza (más esto que lo primero). Y con pueril entusiasmo compongo mensajes en lápiz, con bolígrafos, malísimo verso o mediocre prosa; todos desmenuzándose y enmendándose de esto en aquello a medida que las manecillas cambian.
Pero todos mis intentos se van arrugados de manos y pensamiento. El frenético hechizo de ágiles dedos saltando de tecla en tecla o deslizándose en el lápiz termina en abrupto ceño fruncido. Porque recuerdo que, a pesar de todo, no habrá nadie jamás que intentará cruzar vastas llanuras para llegar hasta aquí y creo que yo tampoco lo haría por nadie. Recuerdo que es ése el sino de los lobos esteparios a menos que…

Es preciso agradecerte por la pequeña nota aunque… aunque creo que es en demasía optimista. Porque no obstante mi pequeño universo interior pugna por salir y dejar todo patas arriba, este maníaco suicida en mí entorpece mis intentos de ser alguien más aparte de él. Porque no estoy para esa clase de luchas conmigo misma.

Sí, conmigo misma. Aquel terrible ser de autodestrucción lleva conmigo lo suficiente como para ser una parte considerable de mí, ésa donde se encuentra la inspiración tras tantas cosas que escribo.

Y el casi constante surcar en mi piel y las repeticiones indefinidas de canciones amadas tal vez, sólo tal vez, sean mis soluciones temporales, más económicas a este problema de abrir mis ojos, despertar ante el mismo cuarteto de paredes y sentirme entre miserias y mentiras mil veces contadas a mí misma porque el más íntimo deseo tras mis ojos es un suicidio que tarda en llegar desde el otro lado del espejo en el que busco algo más por lo que odiarme.

El dejar de lado tal sonrisa leonada que refieres, esa que jamás ha sido mía. Como tantas otras cosas y gentes.




Y a todas estas, ¿por qué sonrisa leonada? Y, ¿crees acaso que Spanish Sahara o 2 Trees me salvarán?

1 comentario:

  1. Tampoco yo esperaba escribírmela, muchacha. Fue de esas cosas que salen solas.
    'A menos que'. Es demasiada distancia y lo sabemos, pero quizá un lobo estepario pueda hacer una excepción si algo bueno sale de eso.
    Sé que es demasiado optimista. No tengo duda de que expresa un optimismo exagerado que no es propio de ninguna de las dos. Pero a veces necesito saber que un día explotarás y saldrás de esa prisión (¿impuesta, autoimpuesta?).
    Me conformo con saber que el suicida no ganará nunca.

    Y la sonrisa viene de tus propias palabras, pero es así como me puedo imaginar a Wolfe. Y creo que te darán pie para salvarte.

    Te leo, te leo.

    ResponderBorrar