Y, si cierro mis ojos por un momento, aprieto mis labios, empuño mis manos y doy tres vueltas como un trompo, ¿desaparecerán el errado sentir y la fea realidad circundante?
Nada más normal que preguntarse tamaña tontería en las postrimerías del insomnio.
Diana Wolfe.... Muy bien!!
ResponderBorrarSi no funciona, trata tres vueltas más. O tres más O tres más. Quién sabe cuántas vueltas se necesitan para olvidarse del terror del mundo que nos rodea.
ResponderBorrar