Habré enloquecido, ¿verdad? Porque si no es así mi condición es peor de lo que imaginaba. Al menos la locura (de esa que me hace andar las paredes y buscar sombras y colores debajo de mi cama) me da el alivio de saber que no soy responsable, que todo es un sueño o pesadilla, que no puedo evitar hacer/decir todo esto y aquello debido a esa extrañeza empotrada en mi mente.